Cuidado del pie diabético: prevención y seguimiento podológico

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Perla Dzialowski

Perla Dzialowski

Pedicurista-podóloga titulada oficialmente

Ilustración editorial Perla — Cuidado del pie diabético

Comprender los riesgos del pie diabético

La diabetes afecta la circulación sanguínea y la sensibilidad nerviosa de los pies. Una glucemia mal equilibrada puede provocar neuropatía (disminución de la sensibilidad), ralentización de la cicatrización y mayor vulnerabilidad a las infecciones. Una ampolla o un corte pequeño, incluso mínimo, puede evolucionar rápidamente sin ser percibido.

Por eso, el seguimiento podológico regular es un componente esencial de la atención integral de la diabetes, especialmente en personas mayores.

Complicaciones frecuentes

Los problemas más habituales observados en consulta incluyen:

  • Heridas y úlceras del pie diabético
  • Infecciones cutáneas y ungueales
  • Deformidades (juanete, dedos en garra)
  • Piel seca y fisuras
  • Entumecimiento u hormigueo (neuropatía)

Una herida no tratada puede comprometer la movilidad y, en los casos más graves, requerir atención hospitalaria. La prevención sigue siendo la estrategia más eficaz.

El papel de la podóloga

Como podóloga especializada en pie diabético en Tel Aviv, realizo exámenes regulares para detectar signos precoces de complicaciones. Mi labor incluye:

  • El examen neurológico y vascular de los pies
  • El tratamiento de hiperqueratosis y uñas engrosadas
  • La gestión de heridas superficiales
  • La educación terapéutica sobre higiene y elección de calzado
Inspección diaria

Examine sus pies cada día, idealmente después de la ducha. Busque enrojecimiento, ampollas, cortes o cambios de temperatura. Use un espejo para ver la planta del pie si es necesario.

Higiene y cuidados en el día a día

Una rutina sencilla pero rigurosa protege sus pies:

  • Lavar los pies con agua tibia, sin remojarlos demasiado tiempo
  • Secar cuidadosamente, especialmente entre los dedos
  • Hidratar la piel seca, sin aplicar crema entre los dedos
  • Usar calcetines limpios de algodón y calzado adecuado
  • Nunca caminar descalzo, ni siquiera en casa

La elección del calzado es determinante: opte por modelos amplios, bien ajustados, con interior liso y sin costuras irritantes.

Calzado terapéutico

Para algunos pacientes, se recomienda calzado terapéutico para prevenir la formación de úlceras. Estos dispositivos se prescriben tras una evaluación completa de la morfología del pie y de la marcha.

¿Cuándo consultar con urgencia?

Consulte sin demora en caso de:

  • Herida que no cicatriza después de varios días
  • Enrojecimiento, calor o hinchazón súbita
  • Olor inusual o supuración
  • Fiebre asociada a una lesión en el pie
  • Dolor súbito sin causa aparente

Las consultas a domicilio son especialmente adecuadas para pacientes diabéticos con dificultades de desplazamiento.

Un seguimiento podológico regular permite mantener una buena calidad de vida y preservar su autonomía. No espere a que aparezca una complicación para actuar.