Identificar durezas y callosidades
La dureza (clavus) es una zona localizada de piel engrosada, a menudo dolorosa, en un punto de presión. La callosidad (hiperqueratosis) es un engrosamiento más amplio, generalmente menos doloroso. El examen podológico identifica la causa mecánica.
Causas y factores favorables
Calzado inadecuado, deformidades del pie, caminar mucho o deporte intenso favorecen las durezas. En Tel Aviv, el calor y alternar sandalias con calzado cerrado puede cambiar los puntos de apoyo. El calzado adecuado es clave en la prevención.
Manejo podológico
El podólogo evalúa la lesión, realiza un desbridamiento profesional estéril y aconseja medidas preventivas: calzado apropiado, protección de zonas de riesgo e hidratación de la piel sana.
¿Pueden volver las durezas?
Sí, si persiste la causa mecánica. Calzado adecuado y seguimiento podológico limitan las recidivas.
Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia hay entre una dureza y una callosidad?
La dureza es localizada, dura y a menudo muy dolorosa a la presión. La callosidad es más extensa y suele ser menos aguda.
¿Puedo quitar una dureza en casa?
Evite cuchillas o productos cáusticos sin consejo médico, especialmente con diabetes. Un podólogo realiza un cuidado seguro.
¿Cuándo consultar por una dureza dolorosa?
Si el dolor dificulta caminar, hay enrojecimiento, sangrado, diabetes o neuropatía.
¿Cuánto dura el tratamiento?
El alivio suele ser inmediato tras el desbridamiento. Puede recomendarse seguimiento según el caso.